He aprendido que...todos quieren vivir en la cima de la montaña...
pero toda la felicidad pasa mientras la escalas.
Cuando nos salimos de nuestra burbuja diaria, de nuestra rutina, de nuestras mismas actividades y círculos sociales; si salimos por unos momentos de esa caja en la que a veces nos metemos donde parece que conocemos cada esquina y cada pared de la misma y no nos damos cuenta que son meramente virtuales y nos ponemos a observar nuestro entorno, nuestra sociedad, nuestro país, nuestro planeta, es cuando nos damos cuenta de los enormes cambios que se producen cada segundo y de como nos pasan desapercibidos.
Muchos de nosotros estamos enterados de la situación actual que vive nuestro planeta. De cómo el sistema financiero-económico mundial se ha colapsado, de cómo el “tipo” de capitalismo que vivíamos dejo de ser el modelo ideal para regir la economía mundial. Donde Adam Smith se equivocaba diciendo que los mercados se rigen solos através de la oferta y la demanda.
Estamos enterados también de la problemática social que vive nuestro país por no irnos muy lejos. Donde la sociedad cada vez se encuentra más temerosa, menos libre y radicalizándose cada vez más a consecuencia de la violencia que se vive, la escasez de empleo, la falta de educación, la falta de autosuficiencia en alimentos, la pobreza, los problemas de movilidad por falta de infraestructura y donde el miedo y la violencia empiezan a superar los valores de tolerancia, respeto, trabajo en equipo, por mencionar algunos.
También, no podemos ignorar la situación política de nuestro país, donde no podemos ponernos de acuerdo sobre los verdaderos cambios que requiere nuestro país y seguimos luchando por buscar la popularidad en vez del bien a México. Donde aún no hemos comprendido el verdadero significado de democracia y seguimos confundiendo las palabras: adversario político con la de enemigo político. Donde urge que nuestros políticos entiendan lo que es Honestidad, Tolerancia, Respeto y Amor a México.
Ahora bien, no podemos olvidar tampoco la problemática ambiental. Ésta que para muchos sigue siendo imperceptible y que sin embargo es de sustancial importancia. Año con año hemos estado siendo testigos de catástrofes naturales que sin duda alguna nos han impactado de manera considerable y el problema no esta con el planeta; El planeta seguirá existiendo muchos millones de años más pero nosotros no. El problema está en que si hacemos la analogía con nuestra casa, por ningún motivo permitiríamos que ésta se ensuciara (a pesar de que es inevitable que no se ensucie, por eso limpiamos), que este mal-tratada, que sea incómoda, que se vea fea, etc. y si nos ponemos a pensar el por qué no permitiríamos eso en nuestro casa es simplemente porque es nuestro hogar, es donde descansamos, donde nos divertimos, donde convivimos con nuestros seres queridos, donde formamos una familia, donde vivimos. La diferencia de nuestra casa con el planeta esta fundamentalmente en que el Planeta es “un ser vivo”. Así que se rascará si tiene comezón, se moverá si esta inquieto, llorará si esta triste, se sacudirá todo aquello que le estorbe y no nos sorprendamos si un día de estos nos sacuda a nosotros los humanos.
¿A dónde quiero llegar con esto? Lo que quiero transmitirles el día de hoy, es que hemos llegado a estar en una verdadera crisis de valores (y no me refiero a los del mercado financiero). Una crisis donde hemos perdido nuestra sensibilidad como humanos y nos hemos dejado llevar por pensamientos y acciones egoístas y ambiciosos que en vez de dar paz y tranquilidad a nuestro ser, sólo lo contamina.
Creo profundamente en mi ser que la solución a toda esta problemática empieza por una palabra que a mi parecer contiene todo el poder necesario para solucionar creciente situación; La palabra CONCIENCIA. Y precisamente ¿a qué me refiero con CONCIENCIA? A que todos los días nos esforcemos por siempre estar informados de todas las situaciones que nos atañen y de participar y alzar la voz cuando tengamos que hacerlo. De preguntarnos siempre ¿Por qué y para qué?
Como por ejemplo: Encontrar el Por qué comprar un producto y otro no, no simplemente fijándonos en el precio, sino sabiendo dónde fue hecho (para saber si estamos apoyando el empleo en nuestro país), con qué materiales fue hecho (para saber qué impacto está ocasionando en nuestro ambiente), bajo qué normas fue fabricado (para saber si este impacto está siendo contrarrestado, o si fue legalmente producido o importado).
Quiero invitarlos a que tomemos conciencia y que empecemos a hacer pequeños cambios en nuestra vida, en nuestra forma de pensar y en nuestra forma de hacer las cosas. Estoy seguro que sus acciones cambiarían respecto a las fugas de agua por ejemplo, si les dijera que en el D.F. diariamente se pude llenar 1.5 veces el estadio azteca simplemente por puras fugas en las tuberías, o que si se dieran cuenta que para poder producir 200gr de carne es necesario utilizar el equivalente a todo el agua que utilizan para bañarse en un año o que el problema de la basura es simplemente una etiqueta mental para nombrar todo aquello que no nos sirve y no nos damos cuenta que puede ser materia prima para alguien más.
Creo que si cada día nos esforzáramos por tomar conciencia de nuestros pensamientos, de nuestras acciones y las repercusiones que estas tienen y así sucesivamente, el mundo sería diferente.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada